flores para difuntos

Día de Todos los Santos: la tradición de las flores para difuntos

Las flores son una de las mayores tradiciones de nuestra sociedad. Es frecuente enviar flores en Madrid  y en todas las ciudades de España cuando llega un aniversario, el Día de la Madre, un cumpleaños, un nacimiento o San Valentín, formando parte de los momentos más importantes de nuestra vida. Con ellas felicitamos a las nuevas mamás por la llegada de un hijo, pero también nos acompañan al fallecer y, cada año en el Día de todos los Santos, se llevan como ofrenda a esa persona que ya no está entre nosotros y a la que tanto echamos de menos.

Esta costumbre tiene su origen desde hace muchos miles de años. Y es que se sabe que ya en la Prehistoria, las comunidades primitivas hacían ofrendas de flores para difuntos. Aunque hay que decir que en este momento no estaban relacionadas con los sentimientos de cariño, sino que tenían más que ver con el objetivo de ocultar el olor que desprendía el cadáver al descomponerse. Al no haber técnicas de embalsamamiento como en la época de los egipcios, por ejemplo, los difuntos eran cubiertos con flores hasta que eran enterrados. Aunque, poco a poco, esta costumbre ha ido tomando un sentido más especial y simbólico, sobre todo cuando las técnicas de embalsamiento se convirtieron en algo al alcance de todos. Hoy, además de ser una ofrenda para demostrar el cariño, sirven para reflejar la fragilidad y la brevedad de nuestra existencia.

Las flores para difuntos más habituales cada 1 de noviembre

Violetas

Las violetas son una de las flores más frecuentes con las que se confeccionan los arreglos que se colocan en las tumbas de los muertos en el cementerio. Esta tradición tiene mucho de mitológico, ya que en la Grecia Clásica la historia contaba que mientras Perséfone se encontraba recogiendo violetas, fue secuestrada por Hades, el dios de la Muerte. Son una de las flores elegidas por muchos por su color, pero también porque son muy resistentes al frío.

Crisantemos

Tradicionalmente los crisantemos han sido las flores para difuntos más habituales este día. Pueden encontrarse en una gran cantidad de formas, tamaños y colores y es precisamente en estas fechas cuando se produce su mayor floración. Los colores más habituales durante muchos años fueron el blanco y el morado, pero actualmente son cada vez más las personas que deciden componer arreglos florales con crisantemos en todo tipo de colores.

Rosas

Es cierto que las rosas suelen ser un obsequio más habitual  entre parejas de enamorados, pero también son adecuadas para elaborar arreglos funerarios, ya que son capaces de representar todo tipo de amores a través de sus colores. En estos casos, el más apropiado es el blanco, pues transmite el amor puro, pero también podemos elegirlas en color rojo si lo que queremos expresar es amor eterno. En cualquier caso, no se suele llevar un ramo solamente elaborado con rosas, sino que se combinan con otras flores.

Liliums

Los liliums también podemos encontrarlos en muchas composiciones florales que se llevan al cementerio. Son unas de las flores para difuntos más hermosas que existen y cargadas de simbología, representando el amor más puro e incondicional. Sin duda, una de las mejoras formas de expresar que nuestro amor por el difunto era sincero y lo mucho que lo echamos de menos desde que nos dejó.

Margaritas y gerberas

Las margaritas y gerberas, aunque tienen un tono más vivo y alegre, también pueden usarse para complementar arreglos funerarios. Una magnífica elección si lo que queremos es que el arreglo tenga al mismo tiempo un toque sencillo y elegante. Muchas personas las envían para fechas señaladas, pero pocos saben que vienen de la familia de los crisantemos, lo que las hace ideales también para el Día de todos los Santos.

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