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5 trucos infalibles para conservar un ramo de rosas

Queda poco más de un mes para que llegue San Valentín y seguro que muchos de vosotros estaréis pensando en enviar rosas a domicilio a vuestras parejas para seguir con la tradición y tener un bonito gesto con ella para demostrarle vuestro amor. Pero también puede que seáis vosotros los que en cualquier otra fecha señalada recibáis este regalo. En cualquiera de los dos casos, seguro que os interesa conocer cómo conservar un ramo de rosas para que pueda disfrutarse por más tiempo.

Las rosas son seres vivos, pero al igual que ocurre con el resto de las flores, cuando se cortan, terminan marchitándose en unos días. Lo cual tiene que ver con el hecho de que sean separadas del tallo que les proporciona el sustento necesario para mantenerse vivas. Por eso, la clave para que se conserven perfectas más tiempo está en reemplazar en la medida de lo posible lo que reciben de la planta y en simular las condiciones de vida en las que suelen crecer. Todos sabemos que las flores necesitan agua, pero no es lo único cuidado, sino que requiere de varios más. Veamos cuáles son.

1. Quita los pétalos que estén estropeados

Algunos pétalos de las rosas pueden haberse estropeado durante el trayecto o por los cambios de temperatura. Retíralos para que la flor luzca en todo su esplendor y que no robe nutrientes al resto.

2. Coloca las rosas en agua

Nada más recibir tu ramo de rosas a domicilio, ponlas en agua sin esperar más tiempo. Lo ideal es que las pongas en un recipiente con el nivel de agua suficiente para que los tallos queden totalmente sumergidos. Déjalas así durante dos horas para que se recuperen del trayecto. Después, colócalas en el recipiente en el que vayas a tenerlas hasta que se marchiten.

Al pasarlas al recipiente definitivo, debes echar la cantidad de agua máxima hasta llegar al atado, evitando que las hojas queden sumergidas en el agua. De lo contrario, las flores terminarán pudriéndose antes y el agua criará bacterias que harán que el resto de las flores se marchiten antes. Si recibes un sobre de conservante junto con el ramo, échalo en el agua. Si no lo incluye, puedes echar una cucharada de azúcar.

En el caso de que las flores vayan pinchadas en una esponja verde, puedes añadir un vaso de agua en el centro cada día para que se mantenga húmeda y las flores estén siempre hidratadas.

3. Corta los tallos cada dos días

Corta los tallos de las flores cada dos días alrededor de un par de centímetros con un cuchillo en forma diagonal. Los tallos se van pudriendo por el agua, por lo que si queremos que continúen absorbiendo agua, debemos dejarlo libre de esa zona. Es importante que no lo hagas con una tijera, ya que esto taponará los vasos conductores y las flores se estropearán antes. Si alguna rosa se dobla y se cae, corta también el tallo unos centímetros y déjala flotando en un recipiente con agua durante unas horas para que vuelva a hidratarse.

4. Cambia el agua cada dos días

Cambia el agua para que siempre esté limpia. Si no vas a poder cambiar el agua en varios días, echa unas gotas de lejía o una aspirina para evitar que proliferen las bacterias. Aprovecha también para lavar el recipiente, ya que es importante que esté muy limpio. Te recomendamos que sea un recipiente de plata, ya que, además de tener efecto antibacteriano, consigue que las flores se mantengan frescas por más tiempo.

5. Evita que les dé el sol directo

Aunque ya hayan sido cortadas, las flores deben tratarse de la misma manera que las plantas de interior. Evita colocarlas en un lugar donde reciban luz del sol directa y no las expongas a temperaturas muy elevadas, a corrientes de aire o a ambientes muy secos. Además, es recomendable que de noche las saques a la ventana o al balcón si no hace mucho frío.

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